| Chile: Caos y desolación |
| Noticias - A solas con | |||
| Martes 02 de Marzo de 2010 01:42 | |||
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Los militares y el gobierno de Michelle Bachelet todavía no pueden imponer el orden en el sur de Chile donde jóvenes armados saquean comercios, casas y departamentos.
Alejados del caótico panorama, las autoridades del gobierno central informan un número provisional de 723 muertos, 19 desaparecidos y un número indeterminado de heridos que colapsan hospitales a medio derrumbar. Los centros asistenciales de campaña son cada vez más solicitados, mientras miles de chilenos se organizan para juntar alimentos, ropa y frazadas para enviar a las zonas afectadas. En Concepción, epicentro urbano del sismo que sacudió al país sudamericano, los asaltos a casa y departamentos continuaron durante el toque de queda nocturno, con enfrentamientos a tiros. "Mi padre se quedó en la casa para defenderla", dijo una mujer. La ciudad vive una paranoia. Miles de personas intentan retomar su vida y trabajo, además de comenzar a comprar ordenadamente víveres y gasolina, en filas de kilómetros de largo. Pero también hay hordas sin control, a sólo cuadras de la sede del gobierno regional. Las autoridades decretaron una noche más de toque de queda para tratar de evitar actos vandálicos que aumentan la sensación de inseguridad, mientras es posible escuchar tiros que tratan de disuadir masas descontroladas. Unas 25 tanquetas de la Infantería de Marina entraron por la céntrica calle Carrera rumbo a la sede del gobierno regional en Concepción, cuyos alrededores estaban sin control hasta el domingo. La presencia militar es más fuerte en la urbe de Concepción, pero en los pueblos aledaños ni la ayuda ni la fuerza del orden han aparecido. "Necesitamos que nos vengan a ayudar. Hay un grupo de personas con armas que están entrando a las casas y no hay policías acá", dijo una pobladora de las afueras de Concepción a radio Bio Bío, identificada como Priscilla. Las personas intentan protegerse ante el caos, mientras llegan a la zona los efectivos militares prometidos por el gobierno. Algunos policías a caballo persiguen y golpean a asaltantes, antes de detenerlos. A sólo metros de los saqueos, equipos de rescate de bomberos trabajan incansablemente para sacar de los escombros a las tres víctimas que oyeron de entre los escombros del edificio de 14 pisos que colapsó en pleno centro de la ciudad. "Tendremos que hacer un trabajo de relojería con unos pequeños orificios para establecer contacto verbal y de imagen", dijo Juan Carlos Subercaseux, capitán de bomberos. En tanto, en el pueblo costero de Dichato, la situación es caótica. Los escombros que dejaron las enormes olas posteriores al terremoto cubren cada centímetro del suelo. El mar sacó de cuajo las casas, mientras las personas se refugiaron en los cerros asustados por las constantes réplicas y los saqueos.
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Los militares y el gobierno de Michelle Bachelet todavía no pueden imponer el orden en el sur de Chile donde jóvenes armados saquean comercios, casas y departamentos.